

Leyendas
Como todo Latinoamérica, las tradiciones son una parte esencial de la cultura del país, sobre todo lo tradición oral. Viva hasta nuestros días y encargada de pasar de generación en generación lo que nuestros abuelos iniciaron. Antigua tiene mucha historia para que usted conozca, las leyendas son una pequeña parte de ella. Imagine a los abuelos, sentados en los corredores o comedores de las casas, contando a los niños lo que ellos también habían oído cuando estaban pequeños.
No pierda la oportunidad de preguntar sobre estas leyendas al personal del hotel. Todos ellos son parte de la tradición y conocen muchos secretos que nos encataría compartir con usted.
La Tatuana
Vivió en la ciudad de Santiago de los Caballeros, viuda, en medio de mucha pobreza.Su vecinos la creían bruja y no trataban con ella. Un día, le pidió a la señora de la tienda crédito para pan, la señora le dijo que no, como siempre lo hacía. La Tatuana entonces le dijo “Yo sé que su marido se fue de su lado, pero yo puedo arreglarle que vuelva con usted. Tenga este cuerito, a las ocho de la noche llámelo por su nombre, golpee con él tres veces la almohada y guárdelo debajo de ella.” La señora de la tienda le creyó y le dio una canasta de verduras.
A la noche, hizo lo que la Tatuana le había dicho y en el acto su marido estaba a su lado. Con el objeto en su poder, su marido se mantuvo fiel. Sin embargo, a los cuatro días volvió la mujer a la tienda y le pidió el cuero a la señora, esta temía que su marido se volviera a ir, pero la Tatuana lo necesitaba para otro trabajo, así que se lo entregó. El mismo día, desapareció el marido de la tendera. Está muy enojada fue a la policía y a la iglesia a acusar de bruja a la pobre viuda.
La metieron a la cárcel y entonces pasó lo más extraño, la Tatuana dibujó un barco en la pared, se montó en él, dijo palabras mágicas y desapareció de la ciudad dejando un intenso olor a azufre. Desde entonces nadie volvió a saber de la extraña mujer y todos la recuerdan por ese nombre “La Tatuana”.
Visite Antigua y conozca más de la viuda y bruja a la que nadie quería hablar.
El Duende
El sombrerón, el Tzipitio o el Tzizimite es el típico duende de los cuentos de niños: Pequeño, vestido de negro, con un fajón brillante, sombrero grande y negro y botas muy ruidosas al caminar. Le gusta montar los caballos y los perros para trenzarles los cabellos. Le gustan las muchachas de pelo largo y ojos grandes, las enamora con su guitarra de plata y echándoles tierra en sus platos no las deja comer ni dormir.
La leyenda cuenta que por los barrios de La Recolección y de La Parroquia Vieja, aún se le ve pasar en noches de luna llena.
Catalina fue víctima de sus amores, hija de la señora de la tienda, era hermosa, con el pelo largo y los ojos grandes y negros, el duende al verla se sorprendió con ella y la enamoró con el sonar de su guitarra. La muchacha no comía ni dormía y encontraban tierra en su plato, los padres preocupados llamaron al obispo para que bendijera la casa.
Sin embargo sombrerón tocaba desde afuera, la solución última fue cortarle el pelo a la muchacha, lo que hizo que el duende se desenamorara y la muchacha dejara de oír el mágico sonido de su guitarra.
